VENTAJAS DE LA TECNOLOGÍA ISOINERCIAL APLICADA AL EJERCICIO MUSCULAR

tecnologia isoinercial

Cuando una persona se introduce en el mundo del fitness con la intención de tonificar y mantener en forma su estructura muscular, la imagen que más frecuentemente ronda por su cabeza son los ejercicios de levantamiento-movimiento de pesas, con distintas máquinas, como rutina más habitual para lograr que sus músculos trabajen y adquieran capacidad de fuerza. Estas rutinas se basan en la creencia de que la fibra muscular se ejercita haciendo el esfuerzo de mover peso contra la fuerza de la gravedad, y que la repetición continua de estos movimientos acaba provocando la hipertrofia del músculo que se está buscando. Si bien la experiencia de muchos años demuestra que ese es uno de los posibles caminos, lo cierto es que las modernas teorías y estudios sobre entrenamiento de la fuerza refuerzan la idea de que hay modos más rápidos, seguros y eficaces de trabajar la estructura muscular.

La tecnología isoinercial se desarrolló a finales del siglo pasado para dar respuesta al problema de pérdida de masa muscular detectado en los astronautas que pasaban largas temporadas en el espacio, en entornos ausentes de gravedad. Si en tales lugares es imposible hacer rutinas de levantamiento de peso que ayuden a mantener en forma el músculo, ¿de qué otra manera se puede ejercitar la fibra muscular para que no se atrofie? La tecnología isoinercial solucionó el problema mediante el uso de volantes de inercia, unas ruedas capaces de convertir el giro en resistencia. Lo explicaremos del modo más simple posible:

En la fase de contracción del músculo, fase concéntrica, provocamos el giro del volante-rueda y generamos energía cinética en el interior del accesorio. Esta energía acumulada debe ser disipada, y eso se produce en la fase de relajación de la fibra muscular, fase excéntrica, que es cuando el volante gira en sentido contrario y provoca una resistencia que debe ser frenada por el músculo que estuvo trabajando. Si nos damos cuenta, usando aparatos de ejercitación basados en la tecnología isoinercial provocamos fuerza en todas las fases del ejercicio, cuando contraemos la fibra, cuando aguantamos el músculo contraído, y cuando lo relajamos, momento final en el que debemos luchar para frenar la resistencia provocada por la acumulación de energía cinética. Esa es la gran diferencia frente a la ejercitación tradicional basada, únicamente, en vencer la fuerza de la gravedad con barras, mancuernas, etc.

Como beneficios de esta tecnología nos encontramos una mayor eficiencia de los movimientos, que se traduce en la construcción de fibra muscular de más calidad en menor espacio de tiempo, y con un añadido que es profundamente bien valorado por los expertos, bien sean preparadores físicos o fisioterapeutas: se disminuye considerablemente el riesgo de lesiones. A esta cuestión dedicaremos un nuevo artículo próximamente. Estad atentos.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on email
Email
Share on whatsapp
WhatsApp

Deja un comentario